EL POSTE-FRANCO la ERA

Transición a Democracia

La democratización que el heredero escogido de Franco, Juan Carlos, y sus colaboradores trajeron apaciblemente y legalmente a España encima de un periodo del tres-año era inaudita. Nunca antes de tenía un régimen dictatorial se transformado en una democracia pluralista, parlamentaria sin guerra civil, derrocamiento revolucionario, o derrota por un poder extranjero. La transición es todos el más notable porque los mecanismos institucionales diseñaron para mantener el sistema del autoritario de Franco lo hecho posible legislar una monarquía constitucional democrática en existencia.

Cuando Príncipe Juan Carlos tardó el juramento como rey de España el 22 de noviembre de 1975, había razón pequeña para prever que él sería el arquitecto de semejante transformación dramática. Franco había mano-escogido a Juan Carlos y había vigilado su educación. Él fue considerado un enigma, después de haber jurado lealtad públicamente a los principios del Movimiento Nacional de Franco mientras dando indicaciones vagas de simpatía privadamente para las instituciones democráticas. Más era conocido de sus habilidades atléticas que de sus opiniones políticas, y los observadores predijeron que él se conocería como "Juan el Informe."

Juan Carlos las Arias inveteradas la continuación de Navarro en oficina como primero ministro, defraudando aquéllos que estaban esperando para las reformas liberales. Arias que Navarro había servido como ministro del interior bajo Carrero Blanco, y él era un Francoist fiel. Su discurso de la política del 28 de enero de 1976, era vago--desprovisto de planes concretos para la reforma política. Las esperanzas y expectativas despertadas por el fallecimiento largo-esperado de Franco eran frustrado en los meses iniciales de la monarquía, y una ola de demostraciones, las huelgas industriales, y la actividad terrorista desafiaron la estabilidad del país. El gobierno respondió con medidas represivas para restaurar ley y orden. Estas medidas inflamaron y unido la oposición liberal. Al mismo tiempo, las reformas cautas que las Arias que el gobierno de Navarro propuso se encontrado con reacción hostil de Francoists ortodoxo que empeñó resistencia a cualquier forma de cambio.

Estaba en esta atmósfera volátil que Juan Carlos, cada vez más descontentó con la habilidad del primero ministro (o buena gana) para manejar el immobilists así como con su habilidad tratando con la oposición, pidió Arias la resignación de Navarro. Arias Navarro sometió su resignación el 1 de julio de 1976. Los defensores de reforma eran los dos sorprendidos y defraudó cuando el rey escogió, como Arias el sucesor de Navarro, Adolfo Suarez Gonzalez que había servido bajo Franco y quién se había designado secretaria general del Movimiento Nacional en el primer gobierno de la monarquía. Los eslabones de Francoist del nuevo primero ministro le hicieron parecer improbable que él promovería cambio evolutivo mayor en España, pero era estos eslabones con el establecimiento político que lo hizo posible para él maniobrar dentro de las instituciones existiendo para provocar las reformas que Juan Carlos deseó.

A lo largo de la democratización rápida que siguió la cita de Suarez, la colaboración entre el rey y su primero ministro era crucial suavizando oposición de ambos los immobilists del régimen viejo y aquéllos que agitaron para un descanso más radical con el pasado. Considerando que la especialización política de Suarez y el acercamiento pragmático le permitieron que manipulara la maquinaria burocrática, la habilidad de Juan Carlos de mantener la obediencia de las fuerzas armadas hizo una transición pacífica a la democracia posible durante estos meses inciertos.

En 1976 de julio, el gobierno declaró un parcial amnistie eso libró a aproximadamente 400 prisioneros políticos. El 10 de septiembre, Suarez anunció un programa de reforma política y requiere una legislatura bicameral basó en sufragio universal. Con maniobrar hábil, él pudo persuadir a los miembros del Cortes para aprobar la ley y vota su propia institución del corporatist por eso fuera de existencia, en noviembre. Las reformas se sometieron entonces a un referéndum nacional en 1976 de diciembre, de acuerdo con la 1945 Ley de Franco en Referéndumes. Las personas españolas votaron abrumadoramente a favor de la reforma: aproximadamente 94 por ciento de los votantes (78 por ciento del electorado tomaron parte en el referéndum) dio su aprobación. Los resultados del referéndum fortalecieron la posición del gobierno de Suarez y del rey y representó una vindicación para aquéllos que la reforma favorecida de anterior en lugar de la revolución.

En los primeros seis meses de 1977, se promulgaron reformas significantes en sucesión rápida. Había perdones extensos para los prisioneros políticos en marzo; los sindicatos independientes reemplazaron sindicatos verticales y obreros; y el derecho para golpear fue restaurado. En abril el Movimiento Nacional se disolvió.

Suarez y el rey empezaron a preparar a las personas españolas para las primeras elecciones libres--para ser sostenido el 15 de junio de 1977--desde la Guerra Civil. La legalización de partidos políticos empezó en febrero, y una ley electoral que perfila las reglas para la competición electoral se negoció con oposición las fuerzas políticas y entró en efecto en marzo. El gobierno adoptó el sistema del d'Hondt de representación proporcional que favoreció la formación de fiestas grandes o uniones (vea Sistema Electoral, ch. 4).

Una crisis mayor parecía estar en el offing encima del problema de legalizar el Partido comunista de España (Partido Comunista de Espana--PCE). las Fiestas de la izquierda y la centro-izquierda exigieron reconocimiento legal y se niegan a participar por otra parte en las elecciones. Suarez temió una reacción fuerte de los líderes militares, sin embargo, si semejante paso fuera tomado. Se habían dedicado miembros de las fuerzas armadas a la supresión de Marxismo desde el tiempo de la Guerra Civil; es más, Suarez los había asegurado el septiembre anterior que los PCE nunca se legalizarían.

En una negrita pero el movimiento necesario, Suarez legalizó el PCE el 9 de abril de 1977. Los líderes militares estaban disgustados por la decisión y públicamente expresaron su descontento con la medida, pero ellos lo aceptaron de mala gana fuera de patriotismo. Las relaciones del cierre de Juan Carlos con mayores funcionarios del ejército eran un factor en defusing un estado potencialmente explosivo de asuntos. Sus esfuerzos más tempranos por también reemplazar a los comandantes ultraconservadores de las fuerzas armadas con más liberal el benefited él cuando él tomó este paso polémico. La moderación que los comunistas ejercieron también aceptando la monarquía a pesar de su republicanism confesado ayudó normalizar la situación política.

Cuando el país preparó para las elecciones, un número grande de partidos políticos diversos empezó a formar. Sólo unos de estas fiestas representación parlamentaria que sigue el el 15 de junio de 1977 ganó, elecciones, sin embargo, y ninguno logró una mayoría absoluta. La Unión del Centro Democrático (Unión de Centro Democratico--UCD), una unión del centrista de varios grupos, incluso reformistas de Francoist y los demócratas de oposición moderados, llevada por Suarez, surgió de la elección como la fiesta más grande y gana 34.6 por ciento del voto (vea mesa 2, Apéndice).

La fiesta de oposición principal era la Fiesta de los Obreros Socialistas españoles (Partido Socialista Obrero Espanol--PSOE) que recibió 29.3 por ciento del voto. Habiendo estado en existencia desde 1879, el PSOE era el partido político más viejo de España. Un grupo de activistas jóvenes dinámicos, llevado por abogado de Sevilla, Felipe Gonzalez Marquez, había tomado mando de la fiesta de los destierros en 1972, y su idealismo revolucionario, combinado con políticas pragmáticas, le permitió al PSOE que atrajera un espectro más ancho del electorado. Ambos los neo-Francoist corrigen, incluyó en la Alianza Popular (Alianza Popular--AP), y los PCE se defraudaron conlos resultados de la elección que les dieron cada uno menos de 10 por ciento del voto popular (vea Partidos Políticos, ch. 4). los partidos regionales catalanes y vascos consideraron para la mayoría de los votos restantes.

Los resultados de la elección eran una victoria para moderación y " el deseo para el cambio. Ellos presagiaron bien para el desarrollo de democracia en España. La dominación del sistema de la fiesta de España a través de dos los grupos políticos relativamente moderados marcaron un extremo a la polarización que había plagado el país desde los días de la Segunda República. La habilidad política de Suarez, el valor y determinación de Juan Carlos, y el buena gana de líderes de oposición para sacrificar sus esperanzas por el cambio social más radical a la meta más inmediata de afianzar democracia política ayudó acabar la polarización. La postergación de estas esperanzas llevó al desencanto eventual con el gobierno de Suarez, pero en 1977 era un factor importante en la transición pacífica a democracia.

Una serie formidable de problemas, incluso una crisis económica creciente, terrorismo vasco, y la amenaza de subversión militar, confrontó al nuevo gobierno de Suarez. De largo alcance las soluciones no podrían inventarse hasta después de que la nueva constitución había sido aceptado, pero en el provisional, las dificultades socio-económicas tuvieron que ser enfrentadas. Estaba claro que las medidas de austeridad tendrían que ser tomadas, y Suarez supo que él necesitó ganar apoyo por un programa de la recuperación económico nacional. Esto se logró en 1977 de octubre en los Pactos de Moncloa, nombró para la residencia del oficial del primero ministro donde los líderes de los partidos políticos mayores de España se encontraron y estaban de acuerdo en compartir los costos de, y la responsabilidad para, las reformas económicas. Se prometieron las fiestas de la izquierda un aumento en desempleo beneficia, la creación de nuevos trabajos, y otras reformas; a cambio ellos estaban de acuerdo en llevar más allá imponga contribuciones aumentos, restricciones del crédito, reducciones en gastos públicos, y un 20 techo del por ciento en aumentos del sueldo.

El nuevo juego gubernamental adelante una solución provisional a las demandas para autonomía regional. Se emitieron decretos de Preautonomy para Cataluña en septiembre y para tres de las provincias vascas en diciembre, 1977. La importancia de estos decretos era principalmente simbólica, pero los decretos ayudaron evitar conflicto potencialmente disociador de momento reconociendo el carácter político distintivo de las regiones y prometiendo autonomía cuando la constitución fue ratificada. El problema regional continuó siendo el problema más rebelde del gobierno no obstante, y se complicó más aun como demandas del autonomist proliferadas a lo largo del país. Durante los meses tempranos del gobierno de Suarez, allí estaba perturbando indicaciones que la tolerancia del ejército de pluralism político estaba limitada. La inquietud militar también presagió enfermo para la estabilidad del futuro del régimen.

La tarea mayor que enfrenta al gobierno durante este periodo de transición era el bosquejando de una nueva constitución. Puesto que las constituciones anteriores habían fallado en España que porque ellos normalmente habían sido impuestos a través de un grupo particular y no se habían sido la expresión del testamento popular, era indispensable que la nueva constitución sida basada en acuerdo general. Con este fin, el Comité Constitucional del Cortes en 1977 de agosto eligió una comisión parlamentaria que representa todas las fiestas nacionales mayores y los regionales más importantes. Este grupo empezó sus deliberaciones en una atmósfera de compromiso y cooperación. Aunque los miembros del grupo discreparon encima de los problemas de educación, aborto, cerradura-exteriores, y regionalismo, ellos hicieron progreso firme. El Cortes pasó el documento ellos produjeron--con enmendaduras--en 1978 de octubre.

La nueva 1978 Constitución es larga y detallada, debido al deseo de sus forjadores de ganar aceptación para el documento incluyendo algo para todos. Proclama España para ser una monarquía parlamentaria y garantías su igualdad de los ciudadanos antes de la ley y un rango lleno de liberties individual, incluso libertad religiosa. Mientras reconociendo la autonomía de las regiones, enfatiza la indivisibilidad del estado español. La Constitución se sometió al referéndum popular el 6 de diciembre de 1978, y era aceptado por 87.8 de los 67.7 por ciento de los votantes elegibles que fueron a las votaciones (vea La 1978 Constitución, ch. 4).

Después de que el rey había firmado la nueva Constitución, Suarez disolvió el Cortes y llamó otra elección general durante marzo. Fue predicho ampliamente que los resultados mostrarían una corrosión de apoyo para Suarez y el UCD (qué había empezado a mostrar señales de fragmentación) y una ganancia para el PSOE. El PSOE estaba experimentando su propia crisis interior, sin embargo. La definición del oficial de la fiesta de sí mismo como marxista estorbó los esfuerzos de Gonzalez para proyectar una imagen de moderación y habilidad política. Al mismo tiempo, los miembros más radicales de la fiesta estaban en aumento resentidos de la moderación ideológica de Gonzalez. Contrariamente a las expectativas, el PSOE no mejoró su posición cuando los españoles fueron a las votaciones el 1 de marzo de 1979. Los resultados de la elección no eran significativamente diferentes de aquéllos de 1977, y ellos se vieron como un reaffirmation y una consolidación de la estructura de poder básica.