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España AL ANDALUS Temprano en el octavo siglo, los ejércitos de Africa Norte empezaron sondeando a las defensas visigodas de España y finalmente ellos comenzaron la época mora que duraría durante siglos. Las personas que se conocieron a los europeos Orientales como moros eran los árabes que habían barrido por Africa Norte de su Media patria Oriental y el Berbers, habitantes de Marruecos que había sido conquistado por los árabes y se había convertido a Islam.
En 711 ibn de Tariq Ziyad, gobernador de Berber de más Fuerte, cruzó en España con un ejército de 12,000 (aterrizando a un promontorio que se nombró después, en su honor, Jabal Tariq, o Montaña Tariq del que el nombre, Gibraltar, se deriva). Ellos vinieron a la invitación de un clan visigodo para ayudarle subir contra el Rey Roderic. Roderic se murió en batalla, y España quedaba sin un líder. Tariq devolvió a Marruecos, pero el próximo año (712) el ibn de Musa Nusair, el gobernador musulmán en Africa Norte, llevó el mejor de sus tropas árabes a España con la intención de quedarse. En tres años él había dominado todos menos la región montañosa en el norte extremo y había comenzado correrías en Francia que se provino de a Poitiers en 732.
Al Andalus, cuando España islámica fue llamada, era organizado bajo la dirección civil y religiosa del califa de Damasco. Gobernadores en España generalmente eran sirios cuyo el marco político de referencia fue influenciado profundamente por prácticas bizantinas.
No obstante, el contingente más grande de moros en España consistió en el Berbers africano Norte, recientes convertido a Islam que era hostil a los gobernadores árabes sofisticados y burócratas y se dio a un entusiasmo religioso y fundamentalismo que eran poner la norma para la comunidad islámica en España. Los colonos de Berber abanicaron fuera a través del país y hicieron a tanto como 20 por ciento de la población del territorio ocupado. Los árabes constituyeron una aristocracia en las ciudades reavivadas y en el latifundios que ellos habían heredado de los romanos y los visigodos.
La mayoría de los miembros de la nobleza visigoda convirtió a Islam, y ellos retuvieron su posición privilegiada en la nueva sociedad. El campo, sólo nominalmente Christian, también era con éxito Islamized. No obstante, una Christian comunidad Hispano-romana sobrevivía en las ciudades. Es más, judíos que constituyeron más de 5 por ciento de la población continuaron jugando un papel importante en comercio, beca, y las profesiones.
La dinastía de Umayyad ءrabe-dominada en Damasco se derrocó en 756 por el Abbasids que movió el califato a Bagdad. Un príncipe de Umayyad huyó a España y, bajo el nombre de al de Abd Rahman (r. 756-88), fundó un amirate políticamente independientes (el Califato de Cordoba) que era entonces la extremidad más lejana del mundo islámico. Su dinastía floreció durante 250 años. Nada en Europa comparó con la riqueza, el poder, y el puro brillo de Al Andalus durante este periodo.
En 929 al de Abd Rahman III (r. 912-61), quién era medio europeo--como era muchos de la casta gobernante, elevado el amirate al estado de un califato. Esta acción cortado los últimos lazos de España con Bagdad y estableció eso después de esto los gobernantes de Al Andalus disfrutarían religioso completo y la soberanía política.
Cuando Hisham II, nieto de al de Abd Rahman, heredó el trono en 976 a edad doce, el vizier real, Ibn Abi Amir (conocido como Al Mansur), se volvió regente (981-1002) y se estableció como dictador virtual. De los próximos veintiséis años, el califa estaba a favor ningún más de un figurehead, y Al Mansur era el gobernante real. Al Mansur quiso el califato para simbolizar el ideal de religioso y la unidad política como seguro contra cualquier renovación de disputa civil. No obstante su empleo de Christian mercenarios, Al Mansur predicó jihad, o guerra santa, contra los Christian estados en la frontera, emprendiendo verano anual hace campaña contra ellos que no sólo sirvieron unir a los musulmanes españoles en una causa común pero también para extender mando del musulmán temporal en el norte.
El califato de Cordoba no sobrevivía la dictadura de Al Mansur mucho tiempo. Rivalice con a los demandantes al trono, aristócratas locales, y comandantes del ejército que estacaron fuera el taifas (cante., taifa), o los ciudad-estado regionales independientes, rasgó el califato separadamente. Algún taifas, como Sevilla (español, Sevilla), Granada, Valencia, y Zaragoza, se volvieron amirates fuertes, pero todos enfrentaron levantamientos políticos frecuentes, guerree entre ellos, y los alojamientos a largo plazo a salir a Christian declaran.
No se mantuvieron relaciones pacíficas entre los árabes, Berbers, y los convertido españoles a Islam fácilmente. Para unir semejante población heterogénea, Islam español enfatizó ética y legalismo. También presione del Berbers puritano llevó al crackdowns en Mozarabs (nombre para Christians en Al Andalus: literalmente, ءrabe-como) y judíos.
Mozarabs fueron considerados una casta separada aunque no había ninguna diferencia real entre ellos y los convertido a Islam salvo la religión y obligación a imposición de contribuciones que se cayó pesadamente en la Christian comunidad. Ellos eran comerciantes esencialmente urbanos y artesanos. Su iglesia fue permitida existir con pocas restricciones, pero se prohibió de florecer. Se refrenaron el episcopal y la estructura monacal permanecidas intacto, pero instrucción y la iniciativa intelectual estaba perdida.
En el noveno siglo, Mozarabs en Cordoba, llevado por su obispo, martirio invitado denunciando al Profeta públicamente Muhammad en público. No obstante, violencia contra el Mozarabs era raro hasta el undécimo siglo, cuando los Christian estados se volvieron una amenaza seria a la seguridad de Al Andalus. Muchos Mozarabs huyó al Christian norte. |